La línea Torpilles en Dovion: el Éventail que castiga
Algunos barcos ganan sus duelos a cañonazos, otros al abordaje. La línea Torpilles de Dovion gana castigando: cada error de trayectoria del rival, cada maniobra demasiado lenta, se convierte en una ocasión para soltar tu Éventail de torpilles (abanico de torpedos). Este artículo es una guía de uso: cómo jugar el Torpilleur y sus evoluciones, cuándo abrir el abanico, y qué hábitos adoptar para dejar de desperdiciar tu activa.
Tres cascos, una misma idea
La línea se escalona así: Torpilleur en el nivel 15, Cotre-lame en el nivel 30, Foudre des mers en el nivel 45. Como todas las líneas del árbol de Dovion, se construye alrededor de un solo verbo — aquí, torpedear.
La activa de la tecla E lanza un abanico de 3 torpedos simultáneos. En el nivel 45, la Foudre des mers eleva la salva a 5 torpedos. Es un salto de poder que cambia la forma de jugar: donde el Torpilleur elige con cuidado sus ángulos, la Foudre des mers puede saturar una zona entera.
Cuándo abrir el abanico
El error clásico del principiante: soltar los torpedos en cuanto el tiempo de recarga termina, a distancia máxima, contra un objetivo que tiene todo el tiempo del mundo para esquivar. Resultado: cero daño, y una activa en recarga en el peor momento.
Estas son las ventanas que realmente rentabilizan una salva:
- El objetivo ocupado: un barco ya enzarzado en un duelo con otro jugador no mira hacia ti. Es el momento.
- El pasillo: entre dos islas, junto a una costa, el rival no tiene adónde ir. El abanico cubre todo el paso.
- El casco grande: los mastodontes del nivel 45 esquivan mal. Contra un Dreadnought o un Titan cuirassé, varios torpedos de la salva harán impacto.
- El fugitivo herido: un enemigo que huye en línea recta es un objetivo de manual.
Al contrario, guarda tu activa frente a un casco pequeño y nervioso que te ronda: rara vez lo tocarás, y necesitarás el abanico cuando cometa un error.
Gestionar la distancia: el nervio de la guerra
La línea Torpilles se juega a la distancia que TÚ eliges. Demasiado cerca, te expones a los embestidores — una Charge de la línea Narval bien colocada te castiga con severidad. Demasiado lejos, tus salvas se vuelven predecibles.
La buena práctica: mantenerte a distancia media, hostigar con el disparo normal (barra espaciadora), y reservar el Éventail para el momento en que el rival esté limitado en sus movimientos. El disparo básico hace el trabajo de presión; los torpedos hacen el trabajo de ejecución.
Los hábitos que hacen a los buenos torpedistas
- Cuenta tu tiempo de recarga. Está siempre visible: un torpedista que conoce su ritmo encadena presión y salva sin tiempos muertos.
- Anticipa, no apuntes. Dispara donde el enemigo VA A ESTAR, no donde está. El abanico perdona pequeños errores de anticipación porque cubre un arco entero.
- Usa el escenario. Islas y obstáculos cierran las vías de escape. Un enemigo pegado a una costa ya solo tiene una dirección para esquivar.
- Vigila a los invisibles. El Vaisseau Fantôme de la línea Spectre adora sorprender a los artilleros concentrados en su objetivo.
La conclusión
La línea Torpilles no perdona — ni a tus enemigos, ni a ti. Premia la lectura del juego más que los reflejos: si te gusta tender trampas a distancia y ver un abanico entero cerrarse sobre un casco en pánico, has encontrado tu casa.
¿Listo para abrir fuego? Juega a Dovion gratis, el Torpilleur te espera en el nivel 15.