Música y sonidos: el ambiente sonoro de Dovion
Cierra los ojos un segundo en plena partida (bueno, no demasiado si le tienes cariño a tu casco) y escucha. La música y los sonidos de Dovion no son un simple fondo ambiental: cuentan el mar, avisan de los peligros y firman los grandes momentos. Esta guía te enseña a jugar tanto con los oídos como con los ojos.
El sonido es información
En muchos juegos, quitar el sonido no cambia nada. En Dovion, es privarte de un sensor. El juego vive al ritmo de eventos controlados por el servidor (caravanas mercantes, corsarios, abordadores, navíos legendarios, jefes) y esos eventos se anuncian. Un aviso escuchado tres segundos antes que los demás son tres segundos de ventaja para decidir: lanzarte a por la oportunidad, o poner rumbo en la otra dirección.
El jugador que escucha se anticipa; el que juega en silencio descubre los eventos cuando ya los tiene encima. Profundizamos en esta lectura de los eventos en anticipar los eventos.
Las fanfarrias que avisan
Dos anuncios valen su peso en oro, y en sudor frío:
- La trompeta del Colonel. Cuando el Colonel Mbappé (personaje paródico del juego, sin ninguna relación con el futbolista real, conviene aclararlo siempre) llega con la caravana, una trompeta lo precede: «¡El Colonel entra en escena!». Este cazador escurridizo merece que lo oigas venir; su retrato completo está en ¿quién es el Colonel Mbappé?
- «¡Haaland aparece!». Tres palabras que hielan la sangre a los capitanes avisados: este jefe paródico de control es uno de los más temidos del juego, y su anuncio equivale a una orden de evacuación para los navíos frágiles.
Aprende a reaccionar a estas señas de identidad como un marinero reacciona a la sirena de niebla: sin pensarlo, en la dirección correcta.
El gong, los cañones y el mar
Más allá de los anuncios, el universo sonoro de Dovion tiene sus instrumentos emblemáticos. El más poético es sin duda el Gong des profondeurs (Gong de las profundidades), la capacidad de la línea del mismo nombre: un golpe de gong que cura a tu alrededor y llama a las ballenas; difícil sonar más marinero que eso. Súmale a esto el vocabulario habitual de las batallas navales, andanadas e impactos, y el rumor de fondo de un archipiélago vivo poblado de sirenas, ballenas y cabras isleñas.
El conjunto encaja con la dirección artística del juego: un mundo pastel, ligero, casi contemplativo... hasta que hablan los cañones.
Jugar con sonido... o sin él
Seamos prácticos: no siempre se juega en condiciones ideales. En transporte público, en la oficina (no diremos nada), a última hora de la noche: el sonido no siempre es una opción. Dos consejos para esas situaciones:
- Sin sonido, compensa con los ojos. Los eventos también se anuncian en pantalla: entrena tu reflejo de leer los avisos y el minimapa para recuperar la información perdida.
- Con sonido, ajústalo según el contexto. Date una vuelta por los ajustes del juego para adaptar la experiencia a tu situación: un volumen cómodo que deje pasar los avisos es el mejor de los equilibrios.
Aguza el oído
El ambiente sonoro de Dovion es de esas cosas que solo notas de verdad el día que le prestas atención, y después ya no hay vuelta atrás. Ponte los cascos, empieza una partida: juega gratis a Dovion, y esta vez, escucha al mar trabajar.